EUConference Financial Inclusion Madrid - InfoPack ESHoy en día, todas las familias necesitan tener acceso a los servicios financieros para pagar un lugar dónde vivir, financiar un medio de transporte, pagar las facturas o realizar y recibir pagos en una cuenta bancaria. Las familias necesitan acceder a estos servicios, aunque la realidad es que algunas están excluidas.

Aunque en el momento de la firma de un crédito o una hipoteca todo parezca ir bien, pueden suceder muchas cosas inesperadas. Todas las familias son vulnerables ante los servicios financieros. Con los años, estos servicios se han vuelto más complejos, incluso en el caso de las hipotecas. Muchas familias terminan tomando decisiones equivocadas, además, las familias de bajos ingresos son las más propensas a elegir productos de mayor riesgo, como préstamos en moneda extranjera, por ejemplo.

Durante el ciclo de la vida de una familia cualquier cosa puede suceder: una circunstancia o un gasto inesperado sería suficiente para que algunas familias se vieran obligadas a dejar de pagar un crédito. Y como sabemos, los resultados pueden ser desastrosos: nuevos préstamos para pagar los antiguos, el aumento de las deudas, peligro de perder la vivienda,… y caer así en una espiral de pobreza.

¿Cuáles son las alternativas? 

El asesoramiento financiero independiente, una buena educación financiera y el conocimiento de los riesgos de las diferentes opciones, permitirían a las familias tomar mejores decisiones en momentos clave de la vida. Una mejor educación financiera ayudaría a las familias a manejar mejor los presupuestos: intentar ahorrar dinero para gastos imprevistos, más información a la hora de tomar decisiones de consumo, y evitar caer en trampas como las diferentes tarjetas de crédito.

Es posible encontrar algo de solidaridad en los servicios financieros, por ejemplo mutualizando ciertos riesgos, lo que permitiría incluso a las familias de bajos ingresos tener acceso a un crédito.

Es fundamental contar con mejores leyes que miren por el interés de las familias y los consumidores para garantizar el acceso a los productos y servicios financieros y ayudar así a las personas a salir de la pobreza. Estas leyes deberían apoyar a las instituciones alternativas a la banca tradicional. Algunas de estas medidas serían las iniciativas sociales y micro-crédito, el acceso a los servicios financieros básicos como una cuenta bancaria básica limitando las tasas de interés y previniendo las prácticas de usura. Los bancos deberían realizar mejores controles de calidad de los créditos para evitar los préstamos imprudentes.