• 18% de los hogares y un 17% de los ciudadanos españoles no acceden nunca a Internet
  • La brecha digital se debe a aspectos financieros, técnicos o culturales
  • Gobierno y empresas proveedoras deben asegurar el reconocido derecho de acceso a Internet
  • Las Administraciones públicas deberían subvencionar conexiones, accesibilidad y cursos de formación a colectivos vulnerables
  • Deben también evitar el desarrollo de monopolios u oligopolios en el mundo digital

 

Con motivo de la celebración del Día Mundial de Internet, desde ASGECO Confederación recordamos que en España todavía existe una importante brecha digital para cerca de 8 millones de personas. Según cifras de Eurostat (diciembre de 2016) un 18% de los hogares y un 17% de los ciudadanos españoles no acceden nunca a Internet, lo que coloca a España en el puesto 15 de los 28 estados miembros.

Desde hace años Internet se ha convertido en un derecho para la ciudadanía, puesto que es una herramienta indispensable a la hora de llevar a cabo cuestiones básicas como estudiar, informarse, divertirse, consumir, buscar un empleo o relacionarse con la Administración (máxime cuando la propia Administración impone determinadas tramitaciones telemáticas).

Sin embargo, la accesibilidad del mundo digital sigue estando condicionada por aspectos financieros, técnicos o culturales que aun excluyen a una importante parte de la población, sobre todo a los colectivos más vulnerables.

En este sentido, entendemos que el Gobierno debe asegurar el reconocido derecho de acceso a Internet, y que las empresas proveedoras deben diversificar sus ofertas tanto en velocidad como precios, para que los consumidores puedan escoger la que más se ajuste al uso que va a realizar de internet.

Para reducir la brecha, pedimos a las Administraciones públicas subvencionar conexiones, accesibilidad y cursos de formación a colectivos vulnerables, como puedan ser las familias desfavorecidas, los mayores, los desempleados, las poblaciones rurales, las personas con minusvalía, etc.

De la misma manera, deben promover un Internet más accesible, justo y democrático, facilitando un igual acceso a la red a las PYMES, empresas de la Economía Social y Solidaria, organizaciones de la sociedad civil, etc., para evitar el desarrollo de monopolios u oligopolios en el mundo digital.