lc 07Cada año, el 16 de octubre, se conmemora el día mundial de la alimentación. Naciones Unidas ha declarado 2014 Año Internacional de la Agricultura Familiar por considerar que es la clave en la “erradicación del hambre y la pobreza, la consecución de la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición, la mejora de los medios de vida, la ordenación de los recursos naturales, la protección del medio ambiente y el logro del desarrollo sostenible, en particular en las zonas rurales”.

Sin embargo, para garantizar la alimentación, apostar por la agricultura familiar es necesario pero no suficiente. Hoy, casi toda la agricultura –incluida la agricultura familiar- está atravesada por una lógica productivista y competitiva basada en agrotóxicos y transgénicos. La producción a gran escala de alimentos-mercancía cargados de químicos, contamina la tierra y enferma a los seres vivos.

La mala alimentación es uno de los principales factores de riesgo en las enfermedades no transmisibles causantes de muertes evitables. Provoca sobrepeso y obesidad y es un factor de riesgo principal en enfermedades cardiovasculares, diabetes, síndrome metabólico, trastornos del aparato locomotor, inmunodeficiencias y alteraciones psicosociales. La publicidad de las multinacionales alimentarias ha conseguido controlar la oferta alimentaria, modificar los hábitos de consumo de la población y condicionar, a favor de los alimentos industrializados y procesados, la regulación política del sistema de producción, circulación y consumo de alimentos. En España, más del 60% de la energía consumida por habitante procede de alimentos cargados de azúcar, sal y conservantes, a costa de reducir los alimentos naturales, locales y de temporada. El azúcar es la principal causa de obesidad y un factor de alto riesgo para las enfermedades autoinmunes y el cáncer. También causa diabetes, hipertensión y fractura de huesos. La OMS recomienda no rebasar los 25 gramos de azúcar diario. En España, el consumo medio de azúcar al día son 111 gramos. Los gobiernos, en lugar de proteger a la población, permiten que una publicidad indiscriminada de alimentos cargados de azúcar.

La agroecología es la condición para la seguridad y la soberanía alimentaria de todas las personas y todos los pueblos. Buena alimentación es sinónimo de alimentación agroecológica. Para garantizar la seguridad y la soberanía alimentaria, es preciso defender la agricultura familiar agroecológica.

La agricultura familiar agroecológica necesita del consumo responsable agroecológico. El consumo responsable de alimentos, para ser agroecológico y garantizar la seguridad alimentaria, debe apostar por una dieta abundante en frutas y hortalizas de temporada y cercanía, pan integral con levadura madre, legumbres y reducir el consumo de carne, sal, azúcar, alimentos procesados y bebidas carbonatadas.

El consumo responsable agroecólogico no podrá crecer sin educación alimentaria en hábitos saludables y agroecológicos empezando por la escuela.

Agricultur@s agroecológic@s y consumidor@s responsables precisan, frente al mercado global, construir una distribución apropiada que preserve la vitalidad de los alimentos frescos de temporada y garantice unos precios suficientes para l@s agricultor@s y asequibles a l@s consumidor@s.

El desarrollo de cultura alimentaria y la construcción de redes de distribución forman parte del trabajo del consumo responsable agroecológico pero también del trabajo de cuidados. Deben ocuparse de que la alimentación, desde el campo a la mesa, sea responsabilidad compartida entre hombres y mujeres, visibilizando el trabajo de ambos en las tareas de producción, distribución y consumo, y repartiendo el trabajo de cuidados en el ámbito doméstico.

En el contexto del Día Mundial de la Alimentación Agroecológica, nos sumamos a los contenidos de la campaña “25 gramos”. Desde el movimiento por un Consumo Responsable Agroecológico llevamos muchos años difundiendo los contenidos de esta campaña con el propósito de rebajar la ingesta de azúcar refinada en la población y, muy especialmente, en nuestros niños y niñas.

A lo largo del mes de octubre, La Garbancita Ecológica y los GAKs, con la participación agricultor@s, consumidor@s, nutricionistas, padres y madres, maestr@s, grupos de consumo agroecológico, cooperativas y otros actores del consumo responsable agroecológico autogestionado, popular, cooperativo y ecofeminista, desarrollaremos una campaña por el Día internacional de la Alimentación Ecológica.

Animamos sumarse a ella a los colectivos que cons­truyen sistemas sostenibles para la seguridad alimentaria y el bienestar humano en base a la producción agroecológica y el consumo responsable: agricultor@s, ganader@s y elaborador@s ecológic@s; técnic@s y científic@s agroecológic@s; profesor@s y científic@s de ecología, nutrición y salud; médic@s, enfermer@s y personal sanitario; integrantes del medio educativo (asociación de madres y padres, profesor@s, cociner@s y alumn@s, come­dores escolares); organizaciones ecologistas y conservacionistas; consumidor@s responsables; cooperativas, tiendas y distribuido­ras de alimentos ecológicos; grupos autogestionados de consu­mo y otros colectivos que defiendan la seguridad y la soberanía alimentaria.

Os invitamos a compartir esta iniciativa con aportaciones pro­pias. Para adherirse a la campaña o/y enviar aportaciones, escribir a lacestabasica@lagarbancitaecologica.org. Cada día publicaremos en nuestra web las adhesiones y los textos que lleguen.

 Alimentar al mundo, cuidar el planeta

 Defender la Agricultura Familiar Agroecológica

 Garantizar una Alimentación sin Transgénicos ni Agrotóxicos

 

FuenteLa Garbancita Ecológica (cooperativa socia de la Unión de Cooperativas de Consumidores y Usuarios de Madrid, UNCUMA, integrada en ASGECO)