• El Comité Económico y Social Europeo (CESE) apoya a la Comisión Europea al considerar en la nueva regulación financiera la especificidad de las cooperativas de crédito y de las cajas de ahorros
  • El CESE considera imprescindible preservar la “biodiversidad” del sistema financiero para culminar un ecosistema financiero estable y eficaz, que contribuya plenamente al desarrollo de la economía real
  • Resalta que las cajas de ahorros y las cooperativas de crédito aportan elementos diferenciales muy significativos, de gran valor para la economía y la sociedad
  • Apuesta por unas condiciones de competencia equitativas y aboga en consecuencia por hacer uso de parámetros objetivos que justifiquen una regulación específica para cada modelo de negocio

euros-billetesEl pasado día 18 de febrero, el Comité Económico y Social Europeo (CESE) ha adoptado con una amplia mayoría el dictamen “El papel de las cooperativas de crédito y cajas de ahorros en la cohesión territorial – propuestas para un marco adaptado de regulación financiera”, texto defendido por Carlos Trias, Director de ASGECO y representante del Consejo de Consumidores y Usuarios de España (CCU) en este Comité.

Mediante este documento, el CESE quiere apoyar decididamente el esfuerzo realizado por parte de la Comisión Europea al considerar en la nueva regulación financiera la especificidad de las cooperativas de crédito y las cajas de ahorros evitando las consecuencias indeseables de la uniformidad en la aplicación de las normas prudenciales y el posible exceso de cargas administrativas.

En la transición hacia nuevos modelos de negocios bancarios y no bancarios en el ámbito de las finanzas, el CESE considera imprescindible preservar la “biodiversidad” del sistema financiero, sin que ello suponga la arbitrariedad en la aplicación de las normas. Los bancos shareholders-value (que buscan el valor para sus accionistas) deben complementarse eficientemente con los bancos stakeholder-value (que buscan el valor para todos las partes involucradas y la sociedad en su conjunto). Solo de esta forma será posible conseguir un ecosistema financiero estable y eficaz, que contribuya plenamente al desarrollo de la economía real.

Las cajas de ahorros y las cooperativas de crédito han desempeñado históricamente un papel clave en el desarrollo de la economía, en particular en el apoyo a la agricultura, a la pequeña industria y al comercio. Aportan elementos diferenciales muy significativos, de gran valor para la economía y la sociedad: su vinculación con el tejido productivo local, su anclaje territorial, la capilaridad de sus redes comerciales, la proximidad al cliente, la financiación de sectores específicos, su cercanía a los intereses locales y a los agentes sociales, y su solidaridad.

Carlos Trias resalta que estos atributos conducen a estas entidades a “alinear sus procesos de inversión y capitalización con las estrategias de desarrollo territorial endógeno, resultando ser actores clave para la inclusión financiera (de pymes y de familias) y para una ordenación inteligente del territorio, atendiendo a las premisas de la cohesión económica y social.

El CESE remarca en el dictamen que no se trata de conceder gratuitamente privilegios a determinadas familias del sector financiero, más bien apuesta por unas condiciones de competencia equitativas y aboga en consecuencia por hacer uso de parámetros objetivos que justifiquen una regulación específica para cada modelo de negocio. Estos son, básicamente, el desempeño económico y financiero, la contribución a la economía real, la gestión del riesgo y la gobernanza. El CESE propone a las autoridades financieras incentivar a los actores que mejor cumplan estas condiciones.