RESPONSABILIDAD SOCIAL DEL CONSUMIDOR

La compra de este tipo de productos tiene más consecuencias de las que pudieran pensarse a priori.

La adquisición de un producto o servicio conlleva, por parte del consumidor, una aceptación implícita de los métodos y materiales con los que ha sido producido y distribuido. Es por ello que el consumidor tiene obligación de informarse no sólo sobre lo que está adquiriendo sino de la responsabilidad en la que incurre al adquirir, conscientemente, un producto falso o de imitación.

Habitualmente el consumidor tiende a minimizar las consecuencias de estos comportamientos pensando que,  sólo perjudican a marcas famosas y grandes corporaciones que disfrutan de holgados beneficios sin embargo no analiza de forma real todo lo que ello implica y la responsabilidad en la que él mismo incurre.  Al no adquirir productos originales:

  • Se contribuye a la destrucción de los puestos de trabajo que se generan con la fabricación, distribución y venta de un producto original.
  • Incide en una menor recaudación vía impuestos, lo que repercute en el deterioro  de los servicios sociales o de interés general.
  • Se frena dramáticamente la inversión en I+D.
  • Dificulta que empresarios y empresas puedan subsistir.
  • Ayuda a perpetuar condiciones laborales indeseables e incluso infrahumanas.
  • Contribuye a fomentar y financiar redes del crimen organizado.

Infórmate de forma completa en la sección "Consecuencias socio-económicas"