PRODUCTOS

TABACO

El tabaco perjudica seriamente la salud. Asgeco Confederación defiende la salud pero también los derechos de los consumidores en todos los ámbitos, y en la adquisición de bienes y/o servicios. Este apartado no promociona o pretende fomentar en modo alguno el consumo de tabaco, sino la necesidad de protección e información de los consumidores de estos productos en relación a las eventuales copias, falsificaciones e imitaciones.

Las falsificaciones y venta ilegal en el sector del tabaco han aumentado considerablemente en España debido a la situación de crisis y al incremento de impuestos incluidos en este producto.

El tabaco es en sí mismo un producto adictivo perjudicial para la salud causante de numerosas enfermedades, pero además, el consumidor que adquiere este producto fuera de los puntos de venta legalmente establecidos pierde sus derechos como consumidor y la seguridad de la trazabilidad del mismo.

Ante su compra, el consumidor no solo se enfrenta al desconocimiento de las sustancias que contiene y la absoluta desprotección ante la ley, sino que sin quererlo, agrava los problemas socioeconómicos del país. Esto es debido a que el comercio ilícito de tabaco sustenta la actividad de las mafias, el terrorismo y el empeoramiento de las condiciones de los trabajadores. Además, los impuestos que tradicionalmente gravan el tabaco legal, sirven para financiar los servicios públicos del Estado, que ve como su recaudación disminuye a medida que aumenta el contrabando.

TABACO ILEGAL vs LEGAL

El consumidor debe estar, ante todo, informado sobre qué tipos de productos existen, tanto legales como ilegales y conocer sus diferencias. Puede distinguirse dos tipos de tabaco ilícito:

El tabaco original, sigue un proceso de fabricación de tabaco bajo los cauces legalmente establecidos pero no así su venta, siendo accesible a menores y evadiendo los impuestos establecidos por la ley.

El tabaco falsificado, visualmente se asemeja a una determinada marca pero se produce en fábricas clandestinas sin observar las normas establecidas de seguridad ni ser supervisado por parte de las autoridades. La calidad del tabaco falsificado es desconocida ya que no se somete a los controles legales requeridos. Esto puede incrementar de manera significativa los riesgos para el consumidor.

Su distribución y venta tampoco sigue la regulación del sector y por supuesto, no cumple con la normativa fiscal y supone un delito contra la propiedad industrial.

Por último, el tabaco legal, aunque daña a la salud del consumidor y es causante de enfermedades, es producido en fábricas que siguen todos los protocolos sanitarios, de seguridad e higiene establecidos por la ley. Su proceso de distribución y venta está también regulado, y los productores, distribuidores y vendedores cumplen con todas las obligaciones y garantías exigidas (fiscales, sanitarias y de trazabilidad).

COMO EVITAR LA COMPRA DEL TABACO ILEGAL

La compra del tabaco falsificado tiene un impacto aún mayor en la salud que el original y sus consecuencias son peores respecto al consumo de otros productos falsificados (tanto para el usuario como socialmente).

A una falta de control de calidad y una total pérdida de derechos por parte del consumidor, se une la dificultad de distinguir el tabaco o cajetillas falsas de las originales.

CONSEJOS:

  • Acudir sólo a los establecimientos de venta autorizados, es decir, los estancos y las máquinas expendedoras de las hostelerías y gasolineras. La venta manual sólo está permitida en los estancos.
  • Todas las cajetillas de tabaco están obligadas a incluir una serie de distintivos y número de serie que les facilita conocer el proceso de trazabilidad y asegurar su origen legal. En algunas ocasiones las cajetillas falsificadas no incluyen este número.
  • Fijarse en la presentación de la cajetilla, porque aunque hay paquetes falsos muy similares al tabaco legal, hay detalles como el relieve en el nombre de la marca, el tono del color de la cajetilla, o la calidad del envoltorio que pueden ser indicios de que estamos ante una falsificación.
  • Suele haber diferencias en la calidad y tipografía del papel, el color y olor de la picadura y en la forma de la boquilla.
  • La venta de tabaco por internet está prohibida y por tanto el consumidor se expone innecesariamente a adquirir tabaco ilegal.

El precio de venta al público de productos del tabaco está publicado en el B. O. E. La venta a cualquier otro precio incluso si es más barato es ilegal. El hecho de encontrar tabaco a menor precio ya es indicio inequívoco de irregularidad.

CONSECUENCIAS DE LA COMPRA DE TABACO ILEGAL:

  • Pérdida de derechos del consumidor: Ante un problema con el tabaco, la cajetilla, la compra o la salud, no podremos exigir responsabilidades al vendedor. Tampoco a la compañía si es tabaco ilícito.
  • Riesgo de venta a menores de 18 años: la edad legal mínima para comprar este producto son 18 años debido a que es adictivo y puede producir serios daños para el menor. Los vendedores ilegales no velan por la protección del menor de edad.
  • Mayores riesgos para la salud: si es producido sin controles de seguridad, el tabaco puede contener sustancias  prohibidas por la ley.
  • Calidad inferior: Los cigarrillos del comercio legal de tabaco están compuestospor unas determinadas sustancias, cómo alquitrán, nicotina o monóxido de carbono, que aunque son dañinas para la salud, cumplen con los límites fijados por la ley. En la producción de las falsificaciones no se tienen en cuenta estos parámetros.
  • Desconocimiento del proceso de trazabilidad: las marcas de tabaco realizan gestiones de trazabilidad para que leyendo la cajetilla o bolsa de tabaco se pueda conocer su origen como garantía de autenticidad y calidad. Sin embargo, ante el comercio ilegal de tabaco el desconocimiento sobre su proceso desde que se produce hasta que se vende al cliente es total.
  • Aumento de actividades delictivas: El comercio ilegal fomenta las actividades delictivas, financiando a las mafias, a los actos de terrorismo, y creando redes de venta ilegal,  lo que tiene consecuencias devastadoras para el estado del Bienestar.  
  • Reducción de recaudación del Estado: Al comprar tabaco ilegal los impuestos destinados al tabaco que sirven para financiar gastos públicos, entre otros, la sanidad, no están incluidos en el precio de la cajetilla. No es una cantidad nada despreciable, ya que aproximadamente el 80% del precio de una cajetilla de cigarrillos son impuestos.
  • Pérdida de mercado para la agricultura nacional: El mercado legal de tabaco es una fuente de ingresos para los agricultores locales. Sin embargo, la producción de cigarrillos falsificados implica pérdidas no sólo para este colectivo, sino también para estanqueros y demás agentes involucrados en el sector del tabaco  y empeora las condiciones de trabajo de los productores de este producto.