CONSUMIR ORIGINAL

La lucha contra los productos falsificados y en general aquellos contrarios a la propiedad industrial empieza por la concienciación de los consumidores. No se puede obviar la responsabilidad conjunta que hace que se adquieran productos falsos, copias o imitaciones.

Los consumidores deben conocer que detrás de un producto falso hay una serie de redes ilegales que se aprovechan de su falta de conocimiento, consciente o inconsciente, de las posibles consecuencias y perjuicios para su salud y la seguridad que su adquisición puede ocasionar. Por ello, es muy importante que al consumir se adopte una actitud activa de información.

Conocer las características de los productos originales con el fin de poder distinguirlos de los falsificados, así como cuáles son los puntos de venta autorizados, es la mejor garantía para evitar la compra de artículos ilícitos.

El consumidor debe informarse y ser consciente de lo que significa que detrás del producto haya redes ilegales, o mafias, así como de las consecuencias para la economía de su ciudad y la destrucción de trabajos que suponen comprar estos productos.