CONSECUENCIAS DIRECTAS PARA EL CONSUMIDOR

Con la adquisición de de falsificaciones y productos cuyo origen desconocemos, perdemos los derechos que como consumidores tenemos con respecto a garantías de uso y seguridad de los productos. Estos productos pueden producir daños irreparables en la salud de los consumidores, llegando incluso, en ocasiones, a provocar la muerte de quienes los utilizan.