RED_OLA“Los consumidores siguen apostando por los pequeños comercios y las tiendas de barrio cuando se trata de productos frescos pero acuden sobre todo a grandes superficies para alimentos preparados”

Es la afirmación de Marta Soler, profesora de Economía Agraria de la Universidad Sevilla, basándose en los datos que reflejan los últimos estudios sobre las formas de consumo en España y Andalucía. Marta Soler cree que vivimos un proceso emergen de innovación social que hace que la gente busque distintas formas de abastecerse más allá de los canales dominantes de las grandes superficies y de la agroindustria. Recuerda, además, que los canales cortos suponen una apuesta por la economía y el empleo local y que son la fórmula más económica de comerciar con los alimentos.

“Los canales cortos son una forma de dignificar el trabajo de los productores y garantizar que obtienen unos precios justos por su labor”

Así lo señala Gustavo Duch, coordinador de la revista Soberanía Alimentaria, Biodiversidad y Culturas, que ve en este equilibrio de la cadena alimentaria una de las ventajas de los canales cortos frente al modelo de agroindustria que se basa en múltiples intermediarios. Gustavo Duch reconoce que se está dando un incremento de estas iniciativas en el último tiempo pero cree que no se debe tanto a la llamada crisis económica como a la voluntad política por cambiar el modelo comercial. Gustavo Duch señala que el modelo de soberanía alimentaria es el más extendido y que el 80 por ciento de los alimentos en el planeta se comercializan en canales cortos o informales y supone el sustento de la mayoría de los campesinos del mundo.

“Los consumidores podemos ir cambiando el modelo de consumo con pequeños gestos en nuestras compras”

Así lo señala el presidente de la asociación Carta Malacitana, Manuel Maeso, asegura que el mercado está imponiendo un modelo ilógico que ofrece alimentos todo el año pero que lo hace rompiendo con los ciclos estacionales de la naturaleza y a costa de tener alimentos de mucha peor calidad. Desde Carta Malacitana aseguran que es fundamental que los representantes políticos y las nuevas formaciones entiendan la importancia de una estrategia alimentaria basada en el interés general. Recuerda Manuel Maeso que nuestra comunidad está muy por detrás de la media europea en la implantación de canales cortos. Aquí solo el 5 por ciento de la población recurre a esta opción mientras en Europa el promedio es del 15 por ciento.

FuenteOnda Local de Andalucía