En muchas ocasiones sentimos que nuestros derechos como consumidor resultan vulnerados. Contratar un servicio, comprar un producto, disfrutar de una oferta y no recibir lo esperado es algo más común de lo habitual.

Papeleo, correos electrónicos, direcciones postales, largas esperas al teléfono o contestadores incomprensibles son los primeros escollos que pueden acabar con la paciencia del cliente más tranquilo. 

Pero también, problemas con compras, devoluciones, indicación de precios, rebajas, conflictos con la garantía de productos o servicios…. es momento de resolverlos. Plantea YA tu duda rellenando el siguiente formulario:

7 + 9 =