A continuación de sus consejos en la compra de juguetes con ocasión de las pasadas navidades, la Asociación General de Consumidores, ASGECO Confederación, ofrece hoy a los consumidores unos consejos para asegurar un mantenimiento adecuado de estos productos particularmente sensibles por estar destinados a menores y a menudo de muy temprana edad.

Un consumo inteligente de estos productos pasa por mantenerlos el mayor tiempo posible en perfecto estado de uso y ofrecerles una segunda vida al servicio de otros niños y niñas.

Del mismo modo se puede aplicar, como con cualquier producto, la regla de las 4 R: Reducir, Reutilizar, Reciclar y Reparar, siempre y cuando se mantenga un alto nivel de calidad y seguridad.

Los niños y niñas deben ser los primeros actores de este mantenimiento y es una buena ocasión para inculcarles buenos hábitos de orden, responsabilidad y solidaridad, como pueden ser los siguientes:

 

  • Ordenar los juguetes para evitar pérdidas, riesgos y deterioros, adjudicando a cada uno de ellos un lugar específico. Hacer partícipes a los niños y niñas en el orden y mantenimiento de sus juguetes, fomentando así los buenos hábitos y reconocerles el trabajo bien hecho.

 

  • Asegurarse de que los niños y niñas de menos de 36 meses no tengan acceso a los juguetes de sus hermanos o hermanas mayores y responsabilizar a estos para que los mantengan fuera del alcance de los más pequeños.

 

  • Deshacerse de los envases, cajas o bolsas que podrían representar riesgos de cortes o asfixia.

 

  • Lea y conserve los manuales de uso así como las facturas. No dude en reclamar en caso de desperfectos y denunciar los problemas de seguridad a los fabricantes y a las autoridades competentes.

 

  • Mantener limpios los juguetes, especialmente aquellos que se usan en el exterior o los que los más pequeños pueden llevarse a la boca, con el fin de evitar los depósitos de bacterias, hongos, moho y otros gérmenes. Utilizar productos hipoalergénicos y no olvidar enjuagarlos y secarlos bien. En todo caso, recomendamos seguir las indicaciones de los manuales de uso.

 

  • Examinar periódicamente los juguetes comprobando su desgaste o la presencia de elementos rotos que puedan poner en riesgo la salud o la seguridad de los niños. Descartar los juguetes rotos y sensibilizar a los niños y niñas sobre el cuidado de estos.

 

  • Comprobar el buen estado de las pilas, baterías, enchufes, etc. y su protección en los aparatos eléctricos, así como los posibles productos perecederos (productos químicos, alimentos, plastilina, etc.)

 

  • Animar a los niños y niñas a intercambiar u ofrecer los juguetes que han dejado de usar. Pueden pasarlos a sus hermanos o hermanas pequeñas, familiares, o entregarlos en bolsas de intercambios u ONG dedicadas a la infancia.